Es muy común escuchar que entre más cansado terminas, mejor entrenaste. No es cierto. Terminar exhausto no es progreso, es solo haber gastado energía.
Lo veo todos los días en CrossFit Cholula: gente que llega con ganas, se esfuerza, suda, no se rinde. Pasan las semanas y algo no cambia. Y no es falta de disciplina, es que nadie les enseñó a entrenar con intención.
Tu cuerpo no cambia porque te canses. Cambia porque se adapta, y eso solo pasa cuando hay un estímulo claro. Da igual si tu meta es un WOD, un Hyrox o simplemente moverte mejor con entrenamiento funcional: el cardio busca mejorar tu capacidad aeróbica, no dejarte tirado en el piso. Cuando levantas peso, lo que importa es la fuerza y el control que ganas, no qué tanto lo sentiste. Y los ejercicios siguen una progresión, no se repiten porque sí.
Aquí algo que cuesta aceptar: sudar más no es mejorar más. Lo que realmente cambia tu cuerpo es la mezcla de estímulo correcto, consistencia y tiempo.
Como coach, mi trabajo no es destruirte en una clase. Es ayudarte a avanzar. Hay días en que te voy a exigir más y días en que te voy a frenar. Y hay días en que lo que importa no es que levantes más peso, sino que te muevas mejor, porque sin intención solo estás acumulando desgaste, y eso tarde o temprano pasa factura.
Si sientes que estás estancado, el problema no es la cantidad, es la calidad: pregúntate si sabes qué estás entrenando o solo sigues la rutina.
Entrenar con propósito no es volverte perfecto. Es dejar de moverte en automático y entender que cada sesión suma o resta. Y cuando eso cambia, no cambia solo el cuerpo, cambia la cabeza: empiezas a confiar en el proceso.
La próxima vez que entrenes, piensa menos en cuánto vas a sufrir y más en qué quieres mejorar. Ahí empieza todo. Y si quieres aprender a hacerlo bien, en CrossFit Cholula, parte del movimiento CrossFit en México y Puebla, tenemos un lugar para eso.
Coach Ernesto Reyes
